¿Son todos los que están o están todos los que son? La commedia dell´arte de la política española.
- Laurentino Martín

- 22 jun 2020
- 9 min de lectura
Preguntarle a un ciudadano hoy que piensa acerca de los políticos es como preguntarle a una farola que siente acerca de los perros.

Intentando ser justos con todos los responsables políticos de nuestra España sin diferenciar en qué lado de la mesa se sientan o sin siquiera saber si es que se sientan en la mesa para dialogar, y entendiendo que cuando estalló realmente el problema del Coronavirus de las narices (según parece entra y sale por ahí también) que a tantas familias ha dejado muy tocadas para siempre, reconozcamos que nadie sabíamos por dónde venían los tiros en febrero de este "año santo".
Ya no es de recibo seguir solo o principalmente hablando de la necesitada activación económica del país por medio y no principalmente, de uno de los sectores más importantes de nuestra economía, el turismo, imprescindible por supuesto, pero que ya puestos a aceptarlo como tal por la gran mayoría de los españoles y del mundo, podríamos hablar mientras que se estabiliza todo, tanto de motivar al turista para que regrese a nuestro paraíso como de llegar a acuerdos para que el pueblo viva con la mayor dignidad posible con los ingresos que deja la actividad. Parece ser que la principal solución sobre los viajeros extranjeros solo está dirigida a la apertura de las fronteras con dirección principal hacia las playas, algo que vuelve a desequilibrar la balanza, pues debemos entender que los deberes siguen sin hacerse para la recuperación económica del mundo rural donde su oferta sigue sin ser claramente visible para propios y extraños, y con esto que quede claro que no le estoy echando, o por lo menos exclusivamente, la culpa al gobierno central.
El mismo asesino Covid-19 que ha marcado con sudor y lágrimas la vida económica de la oferta turística del bikini, también lo ha hecho en el interior donde además encontramos luto, hambre y desesperación en las familias de la ruralidad nacional que por envejecida y desechada, ya por sí tocada, sigue guardando su principal activo en seguir acumulando años de sus pobladores al ser ellos el real motivo de que no se cierren y abandonen más pueblos. Pues son ellos repito, los mayores, los únicos que parecen ser conscientes de que si no hay un cambio generacional en sus localidades esto ya huele a cierre con o sin coronavirus. Siendo coherentes con la sabiduría que solo la edad regala, ya saben que se deben de poner por regla natural de las cosas a la cola con el billete en la mano que siempre toca, preparados ante dios y el diablo para su último viaje a los cementerios también rurales, cuando les llegue su día y solo acompañados con el dolor y el recuerdo de los suyos por los servicios prestados a esta otra España, pero sin esperar pena ni gloria de los políticos que durante legislaturas cambiantes les han prometido el oro y el moro, para finalmente, como nos tienen acostumbrados, no se hayan visto mejoradas su calidad de vida ni antes ni ahora.
Suena el tambor de cambio de tercio.
Por no tener cabida estos desechables estadísticos entre los principales problemas del país por mucho que salte a la palestra su existencia y la importancia de su voto en las elecciones, poco toca las conciencias de esta sociedad modélica árabe cristiano judaica, que al día de hoy bastante tiene con no olvidar echar nada en la maleta para disfrutar estas ganadas vacaciones. Se ha pasado de una conciencia cívica generada en los claustros forzosos de las viviendas con respecto a los derechos de los emigrantes extranjeros, los aplausos a nuestros héroes que los son víctimas del enfrentamiento frontal contra el virus, la justa reivindicación de la igualdad de género, el desgastante lloro por los asesinatos de mujeres por machirulos que cuando se casan creen que están comprando la vida y el alma de sus parejas, los derechos humanos de niños con hambre en países cuarto mundistas, la lucha contra el criminal racismo exportado del modélico Estados Unidos de América y el apocalipsis medioambiental... para que de un plumazo pasemos al botellón y la canción del verano.
¿Algo que decir en contra? No, es natural que la gente quiera vivir, ¿qué otra cosa mejor que eso? ¡Vivir! Pero tengo la impresión de que volvemos al punto de salida de una carrera que aún se está corriendo sin que parezca que los que se quedaron atrás tengan nombres y apellidos y sean tratados en la memoria colectiva dentro de la más pura estadística.
... mirándolo desde otro prisma... de alguna manera llevan razón, pues asumamos que somos un pueblo fiestero y alegre, y si hay que sumar más víctimas a las nuevas listas de infectados y fallecidos siempre que no estemos nosotros, que por lo menos se haga con personas con un bronceado envidiable.
Volviendo a los olvidados de la boina. Ya pasaron aquellas manifestaciones solidarias y multitudinarias en Madrid y otras capitales del país que como parece ser ahora, eran infantiles pataletas que se hacían para tener una excusa de viajar desde los pueblos a la capital y que ahora son imposibles de realizar por seguridad salvo que se hagan en la playa bajo sombrilla y por supuesto, manteniendo el tapabocas puesto y las distancias de seguridad junto con las ray ban. Y con ello, esfumose el sueño de los del tradicional traje de pana, que en aquellas épocas donde el manifestarse tenía un valor reivindicativo para conseguir que los vecinos de la Castellana de la castiza capital, ahora en Benidorm, recordaran que los pueblos de sus abuelos y padres siguen estando habitados por gente con los mismos derechos que los turistas alemanes e ingleses que vienen sin tener que pasar cuarentena pues ahora la mastercard y otros plásticos bajo el sostén, son salvoconductos que garantizan el vivir intensamente nuestro paraíso.
Porque todos los turistas, ingleses incluidos, siempre muy queridos en toda la geografía nacional salvo cuando se ponen con un sin par de muchas cervezas de más a amenizar el ambiente con su respetado God Save the Queen (Dios salve a la reina), saben que el pueblo español es muy ¡hospitalario y querido con el turista! Otra cosa es que Inglaterra sea solidaria para con sus propios nacionales en el día a día y ellos hagan allí lo mismo... para qué hablar de los demás residentes no "Ingleses" que se atreven a llegar a sus rocosas y frías playas para aprender inglés... o trabajar en las empresas extranjeras que ha invertido durante casi un siglo en sus islas no comunitarias para convertirlas en lo que es.
Pero realmente es duro para la conciencia y el intelecto del español saber con certeza que no tanto por los no españoles sin pasaporte que viven en nuestros pueblos sin problema, pues donde caben dos entran tres y al fin y al cabo aportan algo aunque sea ocupar espacio desocupado y hacer compañía a los que conviven solos con ellos, realidad que suena menos cínica que los que dicen que hacen turismo de interior cuando realmente van a visitar a sus familias contadas veces en fiestas o cuando no hay dinero para ir a la playa o al extranjero.
Señores por mucho visitante que lo hay de fin de semana en las Españas rurales, seamos serios, ¿el turismo rural existe en igualdad de condiciones con el único? ¿sigue siendo cierto que cada día crece más como se escuchaba en noviembre del dos mil diecinueve el fervor por cambiar la playa por el turismo de interior o sigue siendo no menos cierto que los pueblecitos solo se llenan cuando llega la semana de fiestas, donde se aprovecha cultural y legalmente para putear a la vaquilla, manteniéndose vacíos durante el resto del año?
Pero conciencia hispana estáte serena y tranquila, todo tiene su lado bueno, quién no es desconocedor que en los pueblos de la real ruralidad la gente no se enferma porque las medidas de distanciamiento entre personas son respetadas escrupulosamente entre los contados habitantes, incluso cuando se cruzan a la hora pico de la compra del pan.

Hablemos de cosas serias. Los ancianos que cada día somos más, permítanme que me incluya porque desde que empecé a denunciar nuestra triste realidad del mundo rural hasta hoy ya ha pasado lo suyo y creo que el DNI de seis dígitos letra aparte, me dice que soy candidato a las listas del Imserso y que debo entrar a calentar la garrota por si el míster me necesita …
...Decía, que nos hemos despedido definitivamente de tantos compañeros de curso en estos últimos meses, que cuando se habla de ayudas a la tercera y cuarta edad, ahora y en justicia, hay que explicarles a los representantes del pueblo en las diferentes cámaras algunas convertidas en camarotes dignas de los hermanos Marx, que dejen de intentar ganar votos o perderlos, buscando responsabilidades que para eso está la justicia y puestos a ejercer de Cid no campeador, también aplíquense demandas de todo tipo incluso morales a sus mercedes incluida la noble Calletana y su servidumbre, que siguen sin empujar con una sola idea que se conozca para la prole en la que estoy inmerso y a mucha honra, ideas y soluciones que sumen valor real en el día a día para que el pueblo que la vota o votaba, viva mejor y ya de paso, a la otra gran parte que no les regalaría su papeleta aunque pagaran por ello.
Propuestas lúcidas como esta que bien podría pertenecer al partido de la extrema idiotez de la bancada de la más derecha dentro del talante social que demuestra sin el menor sonrojo al desconocimiento de la historia… como apoyar por fin las reglas obligadas de juego que por las circunstancias de un gobierno que guste o no, está ahí por derecho propio que intenta impulsar entorno a la lógica sin tener asesoramiento de nadie pues ningún partido ha vivido y salido de esta pandemia hasta el día de hoy con éxito, pues gracias a ellas, las medidas actuales con el retraso y con la tristeza que implica, ahora el mundo tiene una guía de éxito para contener el virus. Y que no duden caudillos del siglo XXI de mano alzada almidonada y sus inexplicables socios que no necesitan de estos fantasmas del pasado, que después de las pocas capacidades demostradas para unas siglas que quieren gobernar sin visión de unión de estado en momentos de crisis, por todo lo no hecho y mucho dicho, que la mayoría de los que hoy festejan en la playa, mañana pasarán como ya se hizo cuando se le mintió en aquella fecha trágica para el país, justa factura.
Y vuelve la burra al trigo. Señor@s cuántas oportunidades perdidas por la derecha nacional como si los otros partidos que juraron la constitución no lo fueran según la carta magna aunque lo sean por defecto, para ganarse la simpatía y la credibilidad de los españoles que después de lo visto, ni empecinándose con ir de la mano de los nuevos caudillos y salvadores de la honra española, conseguirían gobernar. Y termino añadiendo que la estupidez que se esgrime en las Cortes, es para los mayores de sesenta años que quedamos molestando por inútiles para los bancos y cajas a los que ayudamos a salvar de la quiebra y que por otro lado también votamos en las elecciones, entiéndase como se quiera, que sigan por la misma línea pues así no habrá duda de a quién no votar. Es más, les sugiero que propongan como idea segregacionista y moderna para terminar por dar el descabello al partido, que nos rebajen a la mitad las limosnas que se nos da como jubilación, pues está claro que son suficientes para las gachas a las que estamos acostumbrados, comida sana si además se acompaña con buenos ajos y huevos que por tener tenemos muchos de la tierra, y con el resto del dinero, pues somos buenos hijos de la Gran España y seguidores de esta renacida derecha caudillera, cedamos además de los órganos y las dentaduras postizas, pues para dientes de oro no da el subsidio limosnero, los beneficios de los intereses bancarios que se deriven de lo descontado para que se inviertan en mejoras de los asilos mataderos donde se nos encerraba y encierra actualmente, para que ustedes cuando les llegue el momento de “disfrutarlos”, no tengan que vivirlo o morirlo como lo hacemos los que por aquí estamos. ¿Será que todos sus votantes de esta derecha sin rumbo pues hay otra que se echa de menos y que parece ser que desapareció con los auténticos acuerdos de la Moncloa, son como usted excelentísima Cayetana Álvarez de Toledo y Peralta-Ramos, Marquesa de Casa Fuentes, que supongo que no debe preocuparse ni hacer cuentas por si no le llega el sueldo para los zapatos del colegio de los niños, de la cesta de la compra o para pagar el alquiler?

No se trata entérense todos los políticos y los que les siguen desde el lado sur de sus estadios; de partidos, ideologías trasnochadas de historias animadas del ayer y hoy, o de políticos superStar, el pueblo quiere gestores honrados que trabajen en equipo organizado eficazmente por y para el ciudadano que es el auténtico soberano de este país y por otro lado, los que les pagamos la nómina. ¡Cuidadín, cuidadín!
¿Si no sois capaces de generar bienestar para el pueblo acercaros al mundo rural fuera de los mítines electorales cada cuatro años e iros a trabajar el campo con nosotros que de esa forma conseguimos matar dos pájaros de un tiro; Saquen ilustrísimas libres conclusiones de a qué me refiero.
¡ESTAMOS HARTOS DE ESTA INEFICAZ "MALA LECHE" POLÍTICA!
El Profesor Laurentino Martín Villa.




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